lunes, 10 de octubre de 2011

Más empresas chilenas entran en masa al mercado peruano

La solidez de la economía y el menor costo de la energía son grandes atractivos. Sectores agrícola, servicios y construcción en la mira.

Durante el último año, el arquitecto chileno Abraham Senerman, dueño de Inmobiliaria Titanium, ha visitado frecuentemente Lima con un solo objetivo: buscar personalmente terrenos en Miraflores y San Isidro que le permitan concretar su arribo al país. El empresario, que invirtió US$160 millones en la construcción de la Torre Titanium (el edificio más alto de Santiago de Chile), considera que el mercado inmobiliario está maduro y que este es el mejor momento para desarrollar un proyecto emblemático de oficinas premium en el Perú.
Pero, Senerman no es el único inversionista chileno interesado en asentarse en suelo peruano. En el 2010, el número de compañías sureñas que llegaron hasta las instalaciones de la Cámara de Comercio Peruano-Chilena para recibir información de las reglas de juego fijadas por el Gobierno, creció notablemente. A tal punto que su presidente, Juan Carlos Fisher, se vio obligado a pedir a los demás miembros del consejo consultivo del gremio que lo apoyen para atender todas las consultas, pues no se daba abasto.

“Lo que estamos viendo es la continuación de un fenómeno que se inició entre el 2005 y el 2008, años en que las grandes compañías de ‘retail’ (Cencosud, Parque Arauco y otras empresas) arribaron al Perú para realizar grandes desembolsos. La diferencia es que hoy el grupo de compañías que lidera esta expansión pertenece a otros sectores (construcción, servicios, industria…) y tiene otro tamaño (sobre todo son pequeñas y medianas empresas)”, afirma Fisher.
El mayor interés que existe por el país también se refleja en las cifras. Según la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), durante el primer semestre del año, el Perú se convirtió en el principal destino de las inversiones chilenas, con un monto acumulado de US$1.099 millones. La cifra representa un 31,9% del total de inversiones que las firmas del país del sur realizaron en el extranjero y le permite al Perú quedarse en la cima del ránking, puesto que ocupó en el 2007 y el 2008 y que recuperó en el 2010, después de haber sido desplazado por Brasil en el 2009.

Para Silvia Seperack, consejera comercial del Perú en Chile, lo que se viene cocinando es “algo grande” y muy diferente a lo que hemos observado en el pasado. “Hasta ahora no hemos visto inversiones significativas de empresas chilenas en el agro. Sin embargo, eso es algo que va a cambiar, pues muchas están pensando seriamente comprar tierras para cultivar en el Perú productos que les permitan complementar su oferta exportable”, precisa.
No exagera. Además de la agrícola Río Blanco, principal exportadora de uva de mesa de Chile, que evalúa producir en el país palta y uva, destaca el interés mostrado por algunas compañías sureñas de acceder a tierras en el proyecto Olmos (donde se subastarán 38 mil hectáreas).

SOLIDEZ Y RENTABILIDAD
Pero el atractivo del país no solo se debe a las auspiciosas cifras de crecimiento que ha mostrado en los últimos años (a excepción del 2009), y que le ha merecido de parte de los medios de ese país ser calificado la “niña bonita” de la región. “En el Perú hay mucho por hacer en términos de infraestructura y eso lo hace un mercado sumamente atractivo para las empresas de construcción, pues pueden obtener márgenes superiores a los que tienen en Chile, donde solo pueden aspirar al mantenimiento y no a la concesión de una carretera”, indica Pablo Álvarez Tuza, gerente gremial de la Cámara Chilena de la Construcción.
De hecho, esa es una de las razones por las que la semana pasada arribaron a Lima representantes de ocho medianas empresas de construcción de ese país para participar de la decimosexta versión de la feria Expovivienda & Construcción (EXCON) y aprovechar la oportunidad para conversar con sus pares peruanos sobre la posibilidad de establecer alianzas estratégicas. Inmobiliaria Nova, Constructora Cadel y Mecanotubo Chile son solo algunas firmas de la larga lista de empresas decididas a ingresar al país en el corto plazo.

OTROS FACTORES
Para muchos, el ingreso de un nuevo grupo de inversionistas del país del sur al Perú también es una consecuencia lógica del arribo de las grandes empresas de ‘retail’ (el 2008), que trajeron a sus principales proveedores chilenos, y del impulso que está dando Prochile a la exportación de una variada gama de servicios (por esa razón, buena parte de las compañías que hoy nos miran pertenecen a diferentes rubros de servicios: ambientales, tratamiento de aguas, ingeniería y hasta ‘retail’). Ese fue el caso de STM, empresa que realiza auditorías para asegurarse de la correcta rotación de los productos en puntos de venta propios y terceros, que exploró el mercado hace varios años y que finalmente llegó en el 2009 de la mano de Cencosud.
“Al Perú lo hemos estado observando hace tiempo, pero recién en el 2010 decidimos instalar una oficina en Lima, pues empezamos a brindar servicios a otras empresas. Lo que viene ahora es una segunda fase de expansión en la que también atenderemos a los sectores banca y telefonía”, dice Matías Blas, director general de Cuentas de STM. Fundación Chile y Poch Perú también tienen proyectos para desarrollar en nuestro país.
Una tercera razón, pero no por eso menos importante, que ha llevado a empresarios del país del sur a hacer maletas para instalarse en Lima es el menor costo de la mano de obra y, sobre todo, de la energía. Es lo que, según Pablo Álvarez Tuza, sucedió con dos de sus asociados: Cerámica Cordillera y Cementos Bío Bío (que a finales del año pasado compró una participación en Cempor). “Ambas compañías están atravesando una severa crisis, pues la energía representa el 70% del costo de su producción. No tenían otra opción que producir fuera del país”, precisa. También es conocido el interés de una empresa química de instalar una planta en Lima para abastecer desde aquí a algunos países del área andina.

ESTABILIDAD, LA CLAVE
¿Qué se necesita para mantener el interés y no ahuyentar a los inversionistas chilenos que hoy miran con gran expectativa al Perú? Lo principal, coinciden empresarios y representantes gremiales entrevistados para este informe, es respetar la estabilidad jurídica. “En la etapa electoral hubo incertidumbre, pero luego del mensaje presidencial la situación está retornando a la normalidad”, añade Silvia Seperack. El Gobierno está consciente de esa situación y por eso se ha esforzado en dar señales de confianza a los inversionistas. “Tanto el premier, Salomón Lerner, como el presidente, Ollanta Humala, han reiterado a los empresarios que sus inversiones estarán seguras en el Perú”, dice Carlos Herrera, director de servicios al inversionista de Pro Inversión. ¿Será suficiente? Probablemente no, pero es una buena manera de empezar a trasmitir confianza.

AZUCENA LEÓN TORRES
El Comercio

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