jueves, 2 de agosto de 2012

La dañina obsesión por querer ser ganadores



Perspectivas. ¿Ganar es realmente lo que la gente dice que es? De hecho, la victoria está definida de forma que promete más de lo que verdaderamente cumple y satisface.
  
Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 generan sentimientos encontrados. Por una parte, es imposible sentir admiración por la disciplina, concentración y voluntad de sacrificio que exhiben los campeones de esta competencia. Por otro lado, tampoco podemos evitar que se nos “parta el corazón” cuando un atleta se queda por muy poco debajo del “ganador”.

Tomemos como ejemplo a Taylor Phinney, quien perdió la medalla de oro por pocas pulgadas en la competencia de ciclismo o Allison Schmitt, competidora por los 400 metros libres de natación, que se quedó por 3/10 de segundo detrás de la francesa Muffat.

Esta es la introducción que usa Tony Schwartz, CEO de The Energy Project y blogger en Harvard Business Review, para reflexionar sobre los límites que nuestra cultura de la “mentalidad ganadora” le impone al placer de la victoria: ésta es efímera, mientras que para alcanzarla el camino se hace duro y largo.

“Como cualquier jugador sabe, se siente mucho más dolor al perder en comparación al placer de ganar. Digo esto no solamente por haber entrevistado a personas que lograron más de lo esperado durante décadas, sino también por experiencia personal”, señaló el autor.

El problema real es que hemos definido “ganar” como un acto que promete más de lo que cumple, afirmó el autor. “Les decimos a los jóvenes que la clave del éxito es estudiar en una universidad con la mejor reputación, a pesar de que hay cientos de universidades donde es imposible recibir una excelente educación”, advirtió.

Finalmente, cuando los estudiantes se gradúan, les decimos que el indicador que mide sus logros es el éxito económico. “Más de una vez persiguen esa meta, pensando que el dinero se convertirá eventualmente en felicidad”, agregó.

¿Cómo revertir esta mentalidad? Estas son algunas sugerencias para redefinir a los ganadores, para encontrar mejores maneras de convertirse en uno con mayor satisfacción.
1. Los ganadores son personas que invierten en hacer esfuerzos constantemente, perseveran y continúan mejorando en lo que sea que hacen, sin importar si son premiados o no.
2. Los ganadores tienen metas que les proveen una dirección y motivación, pero reconocen que la satisfacción constante proviene de la experiencia diaria de ir alcanzado cualquiera de esas metas.

3. Los ganadores son personas que no le temen al fracaso: aprenden y crecen gracias a él. “Me perdí más de 9,000 anotaciones en mi vida”, dice Michael Jordan, “veintiséis veces confiaron en que haría la anotación que ganaría el juego y no lo logré. He fallado una y otra vez en mi vida. Es por eso que he tenido éxito”.

4. Los ganadores usan sus habilidades no solo para generar su propio valor, sino para agregar valor al mundo. Jimmy Connors y André Agassi fueron, ambos, ganadores del mismo número de torneos Grand Slam en sus carreras. Cuando Connors se retiró del tenis, invirtió todo su dinero en casinos. Agassi, por otro lado, invirtió en fundaciones de caridad, una escuela subvencionada y un refugio para niños abandonados y maltratados.

¿Cuál de ellos cree que es un ganador?

FUENTE:GESTION

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